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Impresionante bola de fuego sorprende a cientos de malagueños (España)

12 de julio de 2016

Cientos de malagueños se alarmaron en la noche del 9 de julio de 2016, cuando sobre las 23:00 horas (hora local), observaban una impresionante bola de fuego en el cielo.

El avistamiento coincidió con un cine de verano en la playa de Málaga, donde tenían la pantalla mirando hacia la orilla y todos los presentes pudieron ver algo que se desplazaba a gran velocidad, como una estrella fugaz, y que mantenía una estela viva e incandescente durante varios segundos.

Este fenómeno inusual sorprendió a todas las personas que lo observaron desde Roquetas de Mar, hasta Antequera, pasando por Torremolinos, Benalmádena, e incluso Alhaurín de la Torre, aunque no se descarta que también haya sido visto desde otros puntos de Andalucía y de Marruecos.

La Sociedad Malagueña de Astronomía ha confirmado este fenómeno como “impresionante” y asegura haber recibido numerosos testimonios de personas que lo vieron desde distintas localizaciones de Andalucía. La Red de Seguimiento de Bólidos y Meteoritos lo captó con cámaras de El Torcal y Huelva.

Según esta Sociedad, se calcula que la bola de fuego entró a 110 kilómetros de altura sobre la vertical de la cordillera del Rif, en el norte de Marruecos, avanzó en dirección noroeste más de 100 kilómetros, hasta desaparecer de sus cámaras a unos 77 kilómetros de altitud entre Aclazarquivir y Tetúan. Además, calculan que la velocidad media estimada fue de 26 kilómetros por segundo, es decir, unos 95.000 kilómetros por hora.

Los testigos afirman que fue un fenómeno único, que no habían visto nunca y que lo más les llamó la atención fue su cambio de color. El haz de luz fue de amarillo a verde y duró unos segundos.

Para el responsable del proyecto Smart, astrofísico que estudia este tipo de fenómenos, el meteorito que impactó contra nuestra atmósfera procedía de las Alfa-Capricórnidas. Un fenómeno parecido a la lluvia de las Perseidas, o Las lágrimas de San Lorenzo, y tiene lugar todos los años de julio a agosto.

El responsable es el cometa 169P, cuando en su movimiento de traslación anual, cruza los restos de su cola con nuestro planeta. Estos se desintegran al entrar en nuestra atmósfera.

Según el astrofísico, algunos son tan luminosos, incluso más brillantes que la Luna llena, que llaman mucho la atención y no descarta que puedan observarse más durante los próximos días o semanas, debido a que todavía podrían registrarse más bolas de fuego procedentes de este cometa.