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¿El terremoto de Montana es un aviso del gigante Supervolcán de Yellowstone?

11 de julio de 2017

El terremoto de 5,8 grados en la escala de Richter que tuvo lugar en Montana, ha desatado todo tipo de comentarios y preocupaciones con respecto al Supervolcán de Yellowstone. Y es que, el parque Nacional de Yellowstone, que abarca parte de Wyoming, Idaho y Montana, se encuentra situado sobre un gigantesco supervolcán cuya última erupción tuvo lugar hace 640.000 años, emitiendo 240 millas cubicas de rocas volcánicas en el aire.

¿Qué cree que pensaron los residentes del sur de Montana cuando en la mañana del jueves se producía este movimiento sísmico?

El USGS no ha tardado en aclarar que la actividad sísmica no fue irregular y que no espera que el volcán vaya a entrar en erupción próximamente, pero lo cierto es su epicentro solo estuvo a 370 kilómetros, lo que ha preocupado, y mucho, a los residentes de la zona.

Para el USGS, el mecanismo focal y localización del terremoto está directamente relacionado con la fallas de la línea de fallas de Lewis y Clark, una zona cuyas fallas tienden a desplazarse de este-sudeste hacia el norte de Idaho y al este de Helena, Montana, sudeste de este terremoto.

A pesar de todas las aclaraciones del USGS, la preocupación de la población persiste, teniendo en cuenta que no estamos hablando de un simple volcán, sino de un supervolcán. Además, se trata del octavo terremoto más potente que tiene lugar en Montana en los últimos 34 años, y una semana después de que sintieran un enjambre de seísmos que ascendía a cerca de 900 cerca del supervolcán… Sin duda no es para alarmarse, pero sí para mostrar cierta preocupación si vives encima de un supervolcán.

A pesar de este incremento en la actividad sísmica, el USGS afirma que no es un evento sin precedentes, y recuerda el enjambre de seísmos que se registraron en 2010 en Madison Plateau y que duraron tres semanas, añadiendo que en los últimos 150 años, se han venido produciendo movimientos sísmicos frecuentes, pero que para que el magma suba a la superficie, hace falta mucha actividad geológica e intensa.

No obstante, desde el USGS se informa que, de producirse una erupción en Yellowstone, sería un flujo de lava en lugar de una explosión de grandes proporciones, y que si bien afectaría a Yellowstone, no sería el fin de los Estados Unidos.

Con respecto al seísmo de 5,8 grados registrado en Montana, que desplazó platos y otros elementos de las estanterías, y despertó a los residentes, afirman que el Supervolcán no se resintió.

En vista de la preocupación y alarma que ha generado este fenómeno geológico, nos gustaría mencionar que el terremoto de Montana, como bien indica el USGS, no tiene nada que ver con el Supervolcán de Yellowstone. Ni siquiera está relacionado con el evento que tendrá lugar en la línea de Falla de Nuevo Madrid o con los ajustes de la línea de Falla de San Andrés.

Debido a que la tensión de la inclinación de la placa de Norteamérica ha sido duradera, tirando del continente en una dirección diagonal, los estratos rocosos en todo el continente se encuentran sometidos a estrés. En el caso de Lincoln, Montana, se encuentra situado justo en el interior de los estratos rocosos que se han visto empujados sobre las llanuras durante los desplazamientos del reverso de los polos pasado. Es un estrato separado, no homogéneo con los estratos rocosos subyacentes de las llanuras y, por lo tanto, no se mueve como uno solo.

El estrés diagonal en la placa de Norteamérica se ve aliviado en sus puntos más débiles por eventos como los enjambres sísmicos que se registran en Montana, las fisuras en Arizona o los socavones que se han abierto en Pennsylvania, entre otros.

Conforme el continente norteamericano se vea empujado gradualmente de forma diagonal, el estrato de roca que se superpone en la punta de las llanuras se romperá cuando sea desplazado en dirección opuesta a los estratos de las planicies de abajo. No se trata de terremotos profundos, sino de seísmos de superficie, y serán más frecuentes en el futuro.

Imagen1: Biscuit Basin. Crédito imágenes: USGS