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Peligrosos socavones en Texas (Estados Unidos)

20 de julio de 2016

Socavones gigantes están apareciendo cerca de ciudades situadas en el oeste de Texas y están aumentando de tamaño, al mismo tiempo que aparecen  otros nuevos.

Las imágenes del radar del satélite muestran el movimiento del suelo mediante la formación de socavones gigantescos y que se están haciendo más grandes, cerca de Wink, en Texas. Las imágenes sugieren que los socavones aumentan de tamaño al mismo tiempo que se están formando otros nuevos a un ritmo alarmante.

Los residentes de Wink y de Kermit se han acostumbrado a ver estos socavones gigantes cerca de sus poblaciones, pero las imágenes del radar revelan ahora que podría haber nuevos cambios en el horizonte.

Según un estudio, llevado a cabo por geofísicos de la universidad de Southern Methodist, en Dallas, los gigantescos socavones son inestables, y el suelo que hay a su alrededor se está hundiendo, lo que sugiere que estos agujeros podrían ser un peligro en el futuro. Los dos socavones que se distancian en varios kilómetros, parecen estar haciéndose más grandes. Además, las zonas alrededor de los socavones ya existentes se están hundiendo, según indica el radar. Esto deja la posibilidad de que se pueden formar nuevos socavones o un socavón gigantesco, según ha explicado el geocientífico Zhong Lu.

Se trata de un área densamente poblada con equipo de producción de gas y de petróleo e instalaciones, conducciones de líquido peligroso, así como dos comunidades. La intrusión de agua dulce al subsuelo podría disolver las capas de sal y acelerar el proceso de colapso de los socavones. Y un colapso podría ser catastrófico.

Según han informado, están monitoreando la situación muy de cerca, recabando datos de alta resolución del satélite sobre los satélites y regiones cercanas para ver nuevas formaciones y colapsos.

Parece ser que toda la zona ahora es inestable, según los científicos debido al cambio de los niveles de aguas subterráneas y a los minerales en disolución. Existe una cama de sal a gran profundidad, parte de la cuenca petrolífera del oeste de Texas y sudeste de nuevo México.

Las imágenes del satélite y los registros de aguas subterráneas indican que cuando los niveles de aguas subterráneas aumentan, el suelo se deforma. Pero, la presencia de esa misma agua subterránea acelera la disolución de la sal subterránea, lo que hace que el suelo de la superficie se hunda.