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Consecuencias de los pulsos electromagnéticos

8 de enero de 2017

avion

Otro avión ha caído cuando sobrevolaba una zona con agua, en la región donde las montañas del Cáucaso se están separando, posiblemente afectado por un pulso electromagnético que dio de lleno en el TU-154.

Cuando el avión volaba en círculos por el agua, intentando dirigirse hacia el Este, todos los aparatos electrónicos a bordo del aparato, fallaron, y finalmente se quedó sin comunicación por radio.

Un pulso electromagnético puede actuar como el impacto de un rayo, enfocado e intenso, y atraído por los aparatos electrónicos a bordo.

Las últimas palabras del vuelo TU-154 que salieron a la luz en los medios el 27 de diciembre de 2016, decían “Los Flaps. ¡Maldita sea!”. Un grito claro que expresaba que se habían quedado sin flaps. Seguido de otra frase espeluznante: “Comandante. ¡Nos caemos!”. El avión desapareció del radar y cayó en el Mar Negro pocos minutos después de su despegue desde el aeropuerto de Sochi, en Rusia.

Como explicamos anteriormente, la gran placa Euroasiática se encuentra bajo una gran tensión. Los episodios de pulsos electromagnéticos están teniendo lugar de forma regular en Europa, y la placa Euroasiática se está abriendo por Persia hacia el Este y hacia las montañas de los Urales.

En toda la región, están apareciendo grietas y socavones, los trenes descarrilan debido al movimiento de tierras…

Volar sobre agua es peligroso, como lo es hacerlo sobre una zona de estiramiento de placas. Si además, se vuela sobre el borde de una placa o de una línea de falla, es todavía más peligroso.

Se han registrado varios incidentes en Europa y el Mediterráneo desde la llegada de Nibiru en el interior de nuestro Sistema Solar en el año 2003. Cuando los aviones caen, o desaparecen del radar, la noticia alcanza los medios de comunicación más importantes, pero también causan estática, apagones de luz, e interrumpen el acceso a Internet.

Cuando volaban sobre el Danubio, trece vuelos desaparecieron del radar en junio del año 2004. Dijeron que había sido un apagón sin precedentes de los equipos de radar. Los controladores aéreos de Austria, el sur de Alemania, la República Checa y Eslovaquia, todos informaron de este mismo periodo. Y, hasta ahora, nadie ha resuelto la incógnita de lo que pasó. Por supuesto, el Danubio es un río, pero su suelo se encuentra sobre roca que se está viendo separada, se encuentra en una zona de estrechamiento.

El vuelo de GermanWings, 4U 9525 volaba por los Alpes tras venir del Mediterráneo. Este accidente aéreo se atribuyó al suicidio del piloto, a pesar de las pruebas de que la puerta de la cabina estaba cerrada de forma que indicaba un fallo electrónico. No se escuchó ningún sonido de la puerta entre las voces de las personas que intentaban acceder a la cabina. Y una falta de oxígeno en la cabina puede hacer perder la consciencia del piloto en cuestión de segundos.

Echarles la culpa a los pilotos ha sido una de las causas que más se han utilizado últimamente en el caso de accidentes aéreos que han acaparado los medios. Por supuesto, cualquier cosa antes que admitir la presencia de Nibiru. Que los pilotos tengan culpa de este tipo de accidentes suele ser compensado por las aseguradoras.

Germanwings empezó a descender un minuto después de alcanzar la altura de crucero y siguió perdiendo altitud durante ocho minutos antes de estrellarse. Los controladores dijeron haber perdido la comunicación un minuto antes de que empezara a perder altura.

Se hizo caso omiso de la pregunta de expertos que destacaban que cuando se intenta acceder a la cabina y se introduce el código de acceso de emergencia, se debe escuchar un potente pitido, que sin embargo, no se podía escuchar en la grabación de las voces pidiendo que se abriera la puerta. 

Como causa del accidente aéreo del Sinaí, del vuelo ruso 7K 9268, se dijo que había sido debido a un ataque terrorista. El avión procedía del golfo de Aqaba. Sí, una vez más, volaba sobre agua, en la zona de estrechamiento a ambos lados del Sinaí.  Precisamente en una zona, donde se prevé que la distancia entre Egipto y Jordania aumente.

Posteriormente se produjo el accidente aéreo del vuelo MS 804, que cayó en el Mediterráneo, cuando volaba a lo largo del borde de placas, entre África y la gran placa Euroasiática. También sufrió un pulso electromagnético, en una región azotada por seísmos. Además, algunos informes decían que uno de sus motores había explotado. No emitieron ningún aviso de emergencia y los controladores aéreos perdieron el contacto con el aparato.

Un pulso electromagnético puede terminar con todo, interferir todo tipo de actividad eléctrica y electrónica que encuentre a su paso. Motores, aparatos de radio, la habilidad de manejar un avión… Los motores pueden explotar e incendiarse, los sistemas de apagado de incendio dejan de funcionar… Las explosiones a bordo pueden forzar giros inesperados en el aparato, que se pueden observar en el radar. Por supuesto, dirán que fue una bomba, la mala praxis de los pilotos, un fallo técnico, falta de combustible, el intento de suicidio del piloto… Cualquier cosa, antes que admitir la presencia de Nibiru y los pulsos electromagnéticos.

Piensen por un momento, ¿qué pasaría si se admitiese oficialmente que uno de estos aviones, solo uno, cayó por culpa de un pulso electromagnético?

¿Podrían escribir una lista de todo lo que afectaría?

Si han llegado a pensar en todo lo que implica, entonces, comprenderán por qué no encontrarán esta explicación en los medios oficiales.

Puede que no crean en Nibiru y que prefieran negar todo lo que conlleva. Pero, si tienen algún resquicio de duda en cuanto a que realmente podría ser un pulso electromagnético… Tomen la decisión de su vida y no sigan volando. Recuerden que el riesgo podría ser mayor de lo que creen.