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Los glaciares de los Andes, en peligro (Bolivia)

24 de diciembre de 2016

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En la imagen, se pueden apreciar los datos obtenidos de los satélites Landsat 8 y Landsat 5, observando el retroceso del hielo a lo largo de esta sección en los Andes. (Imagen: NASA Earth Observatory de Joshua Stevens, utilizando Landsat por el USGS. Captura de Pola Lem). 

Por lo general, los glaciares ubicados en latitudes elevadas, suelen proporcionar agua potable a las regiones que los rodean. En el caso de los lagos glaciares de las montañas de los Andes, el agua permanece incluso durante la temporada de más calor, cuando el calor y la sequía seca ríos y lagos en los valles. Sin embargo, cuando estos gigantescos trozos de hielo se derriten a una velocidad demasiada rápida, el agua puede bajar a una velocidad y con una presión letal.

En los Andes, en Bolivia, el retroceso del hielo y el riesgo de inundaciones glaciales están unidos, según un reciente estudio científico. Utilizando las imágenes obtenidas del satélite, los científicos han logrado identificar 25 lagos glaciales en los Andes, que podrían explosionar si se viesen sometidos a un clima extremo o a otros eventos naturales como avalanchas o corrimiento de tierras.

La situación es peligrosa y preocupante, ya que el estudio determinó que los glaciares en las montañas de la cordillera Real están retrocediendo al menos en un 43% de 1963 a 2006. Entre las zonas estudiadas, la Cordillera Real, que estuvo cubierta en su tiempo con zonas blancas y azules en 1986 perdió superficie hasta quedar en la zona azul que presentaba en 2014.

Según advierten los científicos, de seguir aumentando la temperatura al ritmo actual, la mayoría de los glaciares habrán desaparecido para finales del siglo XXI.

Los glaciares, reservas gigantescas de agua, podrían perder su contenido forzando avalanchas, desbordando ríos, e inundando poblaciones enteras. Además de acabar con una de las reservas más importantes de agua potable para la región. El impacto podría ser devastador, ya que – por ejemplo - proporciona el 30% de agua potable a La Paz, en Bolivia.